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Protocolo Familiar

Protocolo Familiar

De cada 10 empresas que se constituyen, solo 4 llegan a la segunda generación, y únicamente 1 sobrevive hasta la tercera. Las causas de tan elevada mortalidad empresarial son en su mayor número económicas, pero también existen varios motivos personales:

  • La dificultad para el relevo generacional en el caso de las empresas familiares.
  • Las diferencias y desencuentros entre los socios, en las sociedades limitadas.

Estas estadísticas cambiarían radicalmente con la aplicación de algunas medidas que consideramos básicas para la pervivencia de la empresa familiar:

1. Planificar la Sucesión

La mayoría de las empresas familiares perecen porque su fundador toma a destiempo (demasiado pronto, o demasiado tarde) la decisión de ceder el testigo a sus sucesores.

Podemos evitar este error con una planificación anticipada y sopesada acerca del mejor momento y la forma más conveniente de transmitir la empresa de la primera a la segunda generación. En este proyecto merece especial atención la previsión de los impuestos que se generarán en la transmisión, tanto si es inter vivos, como mortis causa y la adopción de las medidas más convenientes para su exención.

Esta planificación es el principal reto de toda empresa familiar y para superarlo es de gran ayuda contar con expertos externos al ámbito empresarial.

2. Pacto o Protocolo Familiar

El buen funcionamiento de la empresa familiar requiere dotarla de un código básico de normas de actuación (protocolo familiar) que regule internamente las relaciones de todos los agentes implicados y sirva para solucionar las disonancias entre la empresa y la familia.

Un protocolo familiar consensuado, singular, dinámico y ambicioso garantiza la pervivencia de la Empresa Familiar.

3. Formación de los Sucesores

Una vez planificado el proceso de la sucesión y elegidos los sucesores, debe comenzar su aprendizaje. Otro reto de toda Empresa Familiar es profesionalizar su dirección.

En su preparación, los sucesores deben contar con la enseñanza del fundador y de los miembros más antiguos de la empresa y asistidos de profesionales que les aporten los conocimientos técnicos necesarios.

4. Mediación en Conflictos entre Socios

En todo caso, cuando surgen divergencias entre los socios de una sociedad, sea familiar o no, es necesario acudir a profesionales externos que medien, concilien y ayuden a restañar las heridas de manera que se recupere la relación social, evitando que la crisis haga estallar la empresa y ayudando a su evolución y desarrollo.