Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio

Ok Más info

957 249 199
septiembre 27, 2018

La actual concepción de empresa.

La primera empresa que fue creada en el mundo fue la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales. Fue fundada el 20 de marzo de 1602. Y se disolvió el 31 de diciembre de 1799, tras su bancarrota.

Esta empresa publicaba sus ganancias todos los años. Y además pagaba a sus accionistas un dividendo anual del 18%, independiente de los resultados, ya que los estuvo pagando durante 200 años, hasta su disolución.

Esta empresa tenía autoridad y poderes cercanos a un estado. Podía firmar tratados, declarar guerras, acuñar monedas y establecer colonias. La actual Indonesia, por ejemplo, pertenecía a esta empresa.

Hasta la revolución industrial, el concepto empresa se refería a algo artesanal. En todas las ciudades existen calles con nombres de oficios: Bataneros, Caldereros, Tundidores, entre otras. Estas calles son el vestigio de que allí precisamente se reunían profesionales de dicho oficio.

Los distintos oficios organizaban a sus artesanos, que se ayudaban entre si. Así como favorecían y organizaban la formación de sus aprendices. Siendo esta forma de organizar el trabajo, la única hasta la misma revolución industrial.

Pero hubo un punto de inflexión en la revolución industrial,  cambiando el paradigma de miles de años y transformando a la sociedad a la actual forma de consumo. Aunque no existe un acuerdo concreto entre historiadores al respecto de qué lo motivó, pueden ser varios los motivos.

Existen dos hechos críticos que fueron:

  • El descubrimiento de la ruta de la seda por Marco Polo
  • El descubrimiento de América por Cristóbal Colón

A partir de estos dos hechos surge el concepto de “Colonialismo Europeo”. Esto es, la explotación económica de los recursos y el mercantilismo. Comprar donde esté barato para vender donde esté caro. Se establecen rutas hacia la metrópolis para traer los distintos recursos (especias, colorantes, oro, etc.)

Y es aquí donde cada país establece su propia estrategia o doctrina. Mientras que Inglaterra apuesta por el comercio, especializándose en la venta de telas, España apuesta por las guerras. Los avances en el sector textil son el prolegómeno de la revolución industrial. Por ejemplo, John Kay inventa la lanzadera volante, que dio lugar a multiplicar por 100 la producción del hilado. Aunque hubo de emigrar a Francia al enfrentarse a dicho colectivo.

La revolución industrial trajo una explosión de la población. Surgen avances importantes en la contabilidad y el derecho mercantil y de contratos. Y surgen las nuevas corporaciones donde numerosos individuos capitalistas aportan fondos para invertir en proyectos, que de otra forma no podrían ejecutarse. Este tipo de empresas se van a convertir en el modelo predominante hasta la actualidad.

Desde EQ Abogados y Consultores, queremos poner todo nuestro empeño y conocimiento en adecuar tu empresa a las necesidades de mercado. Mientras tanto, sé feliz.

José Antonio Caballero