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octubre 10, 2018

La herencia de lo inmaterial

No solo es aplicable a las empresas. Las personas también tenemos activos y pasivos. En este artículo nos permitimos adentrarnos en lo inmaterial y su herencia. Podemos indicar que existen dos tipos de riqueza.

Algunas personas consiguen riqueza material. No ha de ser difícil para el lector asociar algunas de ellas.

Pensemos, por ejemplo, en un futbolista mediático, joven, al que se le ha regalado un don. Este deportista trabaja, más o menos, pero a dicho don se le ha unido la “éxito-cracia” de este sistema. Su don, unido con el culto al éxito rápido, le ha permitido alcanzar las más altas cotas, y ello le ha generado y reportado riquezas. Gastando e “invirtiendo” en bienes materiales.

Este futbolista es rico en sentido estricto, es decir, en el sentido de lo que comúnmente aceptamos. Cada temporada, a cada firma de contrato, aumentan sus emolumentos, con ello aumenta su dinero y con ello su riqueza, es decir, su activo material.

La descendencia de este futbolista, tras el paso fugaz de su antecesor por este mundo, se enfrentará a dos posibilidades.

  • Una podrá ser la herencia de todo lo material que haya sido capaz de guardar.
  • Pero otra, que además es la más común, será la nada. Y aquí hilamos con un artículo escrito sobre nuestra capacidad para gestionar el éxito.

Pero, por el contrario, otras personas consiguen y transmiten la riqueza de lo inmaterial. Esta es más difícil de entender, y mucho más de conseguir, atesorar y transmitir.

Pensemos en una persona que ha trabajado duro a lo largo de su vida, que además ha sabido dar a los que le rodean y ha sabido rodearse de talento. Pensemos en personas con formación, que han gastado gran parte de su tiempo en cultivarse, en formarse, en aprender en definitiva. Pensemos en personas que normalmente han tenido gustos refinados y han sabido no ser estridentes en su comportamiento.

Esta persona normalmente alcanza el éxito en etapas avanzadas de su vida. Y más que éxito, puede ser considerado como reconocimiento. Pensemos en un gran científico, que tras una muy larga y dura carrera, consigue los más prestigiosos premios y reconocimientos. Este científico es fruto de los méritos conseguidos. Fruto de la “merito-cracia”.

La descendencia de este científico no tendrá muchas opciones ya que, por el contrario del futbolista, heredarán:

  • El poco o mucho capital material (dinero y bienes)
  • Y el enorme capital inmaterial.

Y aquí es donde introducimos el concepto de capital inmaterial. Son todas aquellas facilidades que sus herederos encontrarán en sus vidas, fruto al reconocimiento de su progenitor.

Estos herederos tendrán una agenda de contactos enorme. Heredarán los gustos refinados de su progenitor, gran parte de sus conocimientos y su formación, heredarán su orientación al esfuerzo y, normalmente, heredarán el desprecio al éxito fácil y rápido.

Desde EQ ABOGADOS trasladamos la importancia del esfuerzo. Pero mientras alcanzas el éxito te proponemos que seas feliz.